Mucho se ha hablado del mutismo de Yrigoyen; Siendo una persona introvertida, retraída, tímida, ¿cómo llegó a Caudillo Popular? El introvertido joven llega a Comisario de Balvanera cumplidos sus veinte años; Su galantería ya le da una hija. Pero a diferencia de la época, Yrigoyen no se expone en público. No frecuenta porstíbulos ni parrandas, no se le conoce afición por la bebida, ni muestra interés por la riña de gallos; Tampoco tiene aires de compadrón ni se le recuerda como intelectual de café. Tan serio es el Joven, que forja su temple en sus aires solitarios y en la consulta permanente que hace de él, su tío, con quien vive.
Acompaña a Alem en el alsinismo contrario al mitrismo. Es su aparición política: Junto a su tío. Como comisario genera confianza más que atropello en la vecindad, y hasta conversa con los presos procurando que abandonen la mala vida. Se inicia en uno de los resgos típicos de su personalidad. El hombre decente buscando ejercer la docencia, y el docente generando decencia;
Mientras cursa los estudios de abogacía y acompaña a Alem, no pierde de vista su instrucción intelectual personal. Comienza a leer a Krausse, el moralista español, y en él forja su difícil dicción, su doctrina, su pensamiento.
En 1877, en compañía de Alem, Aristóbulo del Valle, Lucio V. López, los hermanos Goyena y De María, Roque Sáenz Peña, forman el partido Republicano, escindido del alsinismo. Los une una convicción de intransigencia, de renovación política, proteccionismo económico, y el viejo pasado rosista. Lo último genera las diatribas del Mitrismo. La ruptura con Alsina, la salida abrupta de cargo de comisario. Pero los republicanos se hacen fuerte en provincia de Buenos Aires y parecen ganar la gobernación. El acuerdo de Alsina y Mitre, con la venia del presidente Nicolás Avellaneda, les priva de la oportunidad. Igualmente, Yrigoyen accede a la legislatura provincial en 1878 y, en la lista de Julio Roca, al Congreso Nacional de 1880. Dos años después cierra su período de ‘aprendizaje’ y se retira al recato privado, como su tío años atrás.
Yrigoyen, pobre, empieza a ejercer como Profesor en la Escuela Normal de mujeres, en la cátedra de Instrucción Pública, Historia Argentina y Filosofía. Además invierte en el campo, a la invernada. En 1888 logra comprar El Trigo, estancia en el partido de Las Flores. Arraiga en él la profesión de profesor. Un educador distinto, puesto que no da clases, si no impulsa el desarrollo de las mismas en sus estudiantes. Deposita en ellas, sus estudiantes, la elección de temas, el trabajo en equipo, la búsqueda de material en las Bibliotecas, la exposición oral. Un dictado de sus clases, rememoró Alicia Moreau de Justo, alumna suya, era lo más democrático y libre que una joven de esos años de clauestro normativo férreo y rígido, tenía. Era, de por sí, revolucionario.
(continuará…)

